Alimentación Saludable en oficinas

Comer sano repercute de forma muy positiva sobre nuestra salud. No solo lo notamos en los cambios físicos; más allá de lo que podemos ver hay muchos cambios internos a nivel celular en nuestro cuerpo. Por eso es tan importante que una alimentación y hábitos saludables no sean sólo por épocas ni estaciones, sino más bien un estilo de vida permanente.

Mantener una dieta balanceada y saludable acompañado de actividad física regular (mínimo 30 minutos diarios) ayuda a reforzar el sistema inmune, tener más energía, reducir estrés, prevenir enfermedades crónicas no transmisibles, a regular hormonas, proteger el corazón nivelando el colesterol y mantener un cerebro sano, entre otros beneficios.

Todo esto mejora el rendimiento laboral: disminuye las faltas por enfermedades, aumenta la capacidad de concentración y la eficiencia, libera el estrés, ayuda a estar de mejor humor y te da una actitud positiva hacia la vida. Por eso, asegúrate de tener siempre un snack en la oficina para la media mañana y media tarde. También es fundamental que te mantengas hidratado, procura tomar dos a dos litros y medio de agua pura al día.

Una buena idea para mejorar nuestros hábitos en la oficina es realizar cambios colectivos. Solo debes formar un grupo con compañeros que tengan objetivos similares a los tuyos y así podrán apoyarse y motivarse a seguir una vida más sana todos los días.

La parte más difícil es empezar el cambio, así que debes tratar de que no sean muy bruscos. De esta manera, tienes tiempo para adaptarte y hacer que estas mejoras en la dieta duren toda la vida. ¡Anímate a vivir mejor!

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